"Le envío, a su soledad militar la adjunta contribución a nuestras conversaciones sobre Gilgamesh y Eabani, un hombre y su grosera sensualidad, llama la atención que una pareja así, consistente en un miembro más distinguido y otro más vulgar (casi siempre hermanos), constituyan un motivo constante en la historia de las leyendas y de la literatura. El último gran representante de este tipo es Don Quijote, con su Sancho Panza. En cuanto a figuras mitológicas, se incluyen aquí en primer término, los Dioscuros (uno mortal, el otro inmortal) y tantas parejas de hermanos y gemelos, como ejemplo de los cuales ha de considerarse a Rómulo y Remo. Uno de ellos es siempre más débil y muere más tempranamente que el otro. Este antiquísimo motivo de la pareja de hermanos desiguales ha servido también en el Gilgamesh para exponer la relación de un hombre con su libido"
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¡AY DE MI ALHAMA! (romance anónimo español),
Citado en Carta a Romain Rolland, en A.E. XXII:219
"Para mi propósito me bastará retomar dos caracteres universales de los fenómenos de enajenación. El primero es que todos sirven a la defensa; quieren mantener algo alejado del yo, desmentirlo. Ahora bien: de dos lados acuden al yo elementos que pueden reclamar la defensa: del mundo exterior objetivo (real) y del mundo interior de los pensamientos y mociones que afloran en el yo. Acaso esta alternativa recubra el distingo entre las enajenaciones propiamente dichas y las despersonalizaciones. Existe una abundancia extraordinaria de métodos -mecanismos decimos- de los que nuestro yo se vale para dar trámite a sus tareas defensivas. Alguien allegado a mi está redactando un trabajo que se ocupa del estudio de esos métodos de defensa: mi hija, la analista de niños, está escribiendo justamente un libro sobre ese tema. Del más primitivo y radical de estos métodos, la «represión» (esfuerzo de desalojo), partio nuestra profundización en la psicopatología. Entre la represión y la defensa (que debe llamarse normal) frente a lo penoso-insoportable, mediante admisión, reflexión, juicio y acción acorde a fines, se extiende toda una serie de comportamientos del yo, de carácter patológico más o menos nítido. ¿me es lícito detenerme a considerar un caso límite de este tipo de defensa? Usted conoce el famoso romance-lamento de los moros españoles, ¡Ay de mi Alhama!, que refiere el modo en que el rey Boabdil tomó la noticia de la caída de esa ciudad. Vislumbra que esa pérdida significa el fin de su reinado. Pero
Cartas le fueron venidas
de que Alhama era ganada.
Las cartas echó en el fuego
y al mensajero matara.
Se colige fácilmente que en esta conducta del rey cooperó la necesidad de salir al paso de su sentimiento de impotencia. Quemando las cartas y matando al mensajero procura mostrar todavía la plenitud de su poder."
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LA BIBLIA
Citado en:
La carta a Martha Bernays del 23 de agosto de 1883, desde Viena, haciendo referencia a las ilustraciones de Gustav Doré sobre El Quijote.
A.E. I: 302 y n. 191.
Cosa notable es también que falte todo sentimiento de bochorno, para el cual podría haber ocasión. Sin duda no lo contaré en Dan, ni hablaré de ello en Ascalón, en la tierra de los filisteos; pero, ante ti y ante mí mismo tengo, en verdad, más el sentimiento de un triunfo que el de una derrota (lo cual, empero, no es correcto). "
[En esta carta, Freud anuncia por primera vez (aparte de una insinuación en la Carta 67) sus dudas acerca de la teoría de la etiología traumática de las neurosis, teoría que había sostenido durante los cinco años anteriores, como mínimo (cf su carta a Breuer (1941a) del 29 de junio de 1892). Cuando más adelante, en su Presentación autobiográfica (1925d), AE, 20, pág, 32, se refirió a su descubrimiento de este error, señaló que «pronto se habría vuelto funesto para toda mi labor». Trascurrirían en verdad ocho años antes de que lo divulgase por las calles de Ascalón -en el segundo de los Tres ensayos de teoría sexual (1950d), AE, 7, pág. 173-, demora tal vez atribuible en parte a que sus dudas no habían desaparecido. Sea como fuere, hay motivos para suponer que estuvo lejos de abandonar por completo la teoría traumática en los meses posteriores a la redacción de esta carta; véase la Carta 75, del 14 d noviembre de 1897, así como la Carta 84, del 10 de marzo del año siguiente, y «La sexualidad en la etiología de las neurosis» (1898a), AE, 3, pág. 273. Es probable que sus incertidumbres sólo se disiparan con el cabal hallazgo de la índole dinámica de las mociones pulsionales sexuales presentes en la infancia, y con la comprobación plena de que las fantasías pueden obrar con toda la fuerza de las vivencias reales. Hago un amplio comentario sobre todo este tema en una nota al pie de la 33º de las Nuevas conferencias de introducción al psicoanálisis (1933a), AE, 22, pág. 112. Esa nota corresponde a un pasaje en el que Freud retoma la etiología traumática, aunque bajo una forma muy diferente.]
A.E. IV: 119, 144n.
A.E. IV / 338-9.
"Ya el sueño bíblico del Faraón, el sueño de las mieses y las vacas interpretado por José, era de este tipo. En Josefo (Antiquilates Judaicae {Antigüedades judías}, libro 11, capítulos 5 y 6) lo encontramos relatado con más detalle. Después que el rey contó el primer sueño, dijo: «Luego de esta primera visión onírica desperté inquieto y me puse a reflexionar sobre lo que pudiera significar, pero estando en eso volví a dormirme poco a poco y tuve un segundo sueño, mucho más extraño, que me infundió un terror y me provocó una confusión todavía mayores». Escuchado el relato del sueño, dijo José: «Tu sueño, ¡oh rey!, es por su apariencia otro, pero las dos visiones tienen un solo significado»."
"Por cierto, conozco pacientes que han conservado el simbolismo arquitectónico para el cuerpo y para los genitales (el interés sexual, a buen seguro, va mucho más allá del ámbito de los genitales externos), y para quienes pilares y columnas significan piernas (como en el Cantar de los Cantares), toda puerta sugiere uno de los orificios del cuerpo («agujero»), y las cañerías, el aparato urinario. Pero con la misma facilidad se escoge el círculo de representaciones de la vida, vegetal o el de la cocina para esconder imágenes sexuales;" en el caso del primero, los usos lingüísticos tienen ya preparado, y con gran riqueza, el precipitado de comparaciones de la fantasía que provienen de los tiempos más remotos (la «viña» del Señor, las «semillas», el jardín » de la doncella en el Cantar de los Cantares). Con alusiones en apariencia inocentes a las prácticas culinarias pueden pensarse y soñarse los detalles más desagradables o íntimos de la vida sexual, y los síntomas de la Histeria no podrán ser interpretados si se olvida que lo cotidiano y lo trivial pueden, procurar el mejor escondrijo a los símbolos sexuales."
A.E. V:384-5,
A.E. V: 481 n. 28,
de probar una vez cómo le iba la corona. Pero, como es comprensible, el sueño castiga este deseo inmisericorde, no en mí, sino en él. NOTA: Llamará la atención que el nombre Josef {José} desempeñe un papel tan grande en mis sueños (véase el sueño sobre mi tío). Mi yo puede esconderse con particular facilidad tras las personas que lo llevan, pues José se llamaba también el intérprete de sueños famoso por la Biblia."
A.E. V: 574 y n. 7, acá menciona la Biblia de Phipippson
A.E. VII: 48,
A.E. VII:206. [Nota agregada en 1920]
A.E. X: 204n.
{El rey de Moab pagó al profeta Balaam para que maldijera a los hebreos, y en vez de ello los bendijo por orden de Dios. Véase Números, 22-24.}
A.E. XI:175 y n.
"El varón dejará a su padre y a su madre -según el precepto bíblico - y se allegará a su mujer; así quedan conjugadas ternura y sensualidad."
<
A.E. XI: 202-3.
"No quiero objetar la explicación de Sadger sobre la razón por la cuál Judith, que según el relato bíblico había enviudado, tenía que convertirse en viuda virgen. Invoca el propósito de la fantasía infantil de desmentir el comercio sexual entre los padres y convertir a la madre en virgen intacta"
A.E. XII: 366-7.
"Hacia el 54 de nuestra era, el apóstol Pablo llegó a Efeso para residir allí varios años. Predicó, hizo milagros y se conquistó muchos partidarios entre el pueblo. Perseguido y acusado por los judíos, se separó de ellos y fundó una comunidad cristiana independiente. Al difundirse su enseñanza, se vio perjudicado el gremio de los orfebres, que para los fieles y peregrinos de todo el mundo habían fabricado recuerdos del lugar santo, pequeñas imágenes de Artemisa y de su templo. Pablo era un judío demasiado severo para dejar subsistir bajo otro nombre a la antigua divinidad junto a la suya, para rebautizarla como lo habían hecho los conquistadores
jónicos con la diosa Oupis. Así, los piadosos artesanos y artistas de la ciudad no pudieron menos que temer por su diosa y por su profesión. Se sublevaron, y al grito, incesantemente
repetido, de «¡Grande es Diana Efesia!», acudieron, por la avenida Arcadia, al teatro, donde su jefe Demetrio pronunció un discurso incendiario contra los judíos y contra Pablo. Sólo tras arduo trabajo consiguieron las autoridades detener la revuelta, declarando que la majestad
de la gran diosa era inatacable y estaba por encima de cualquier agravio**.La iglesia de Efeso fundada por Pablo no le permaneció fiel por largo tiempo. Cayó bajo el influjo de un cierto Juan, cuya personalidad ha planteado difíciles problemas a la crítica. Acaso fue el autor del Apocalipsis, que rebosa de invectivas contra el apóstol Pablo. La tradición lo identifica con
el apóstol Juan, a quien se atribuye el cuarto evangelio. De acuerdo con este, Jesús, crucificado, dijo a su discípulo predilecto, señalando a María: «Mira, esa es tu madre», y desde ese momento Juan llevó consigo a María. Entonces, si él se había dirigido a Efeso, también María llegó con él. Y, en verdad, en Efeso se erigió, junto a la iglesia del apóstol, la
primera basílica en honor a la nueva divinidad materna de los cristianos, de cuya existencia hay testimonios ya en el siglo IV. La ciudad tuvo de nuevo a su gran diosa; excepto el nombre, poco había cambiado. También los orfebres volvieron a encontrar trabajo, creando imágenes del templo y de la divinidad para los nuevos peregrinos; sólo que la virtud de Artemisa, que se expresaba en su atributo de (...), pasó a un San Artemidoro, quien cuidó ahora de las mujeres en trance de dar a luz. Vinieron luego la conquista de la ciudad por el Islam y, por último, su sepultamiento y devastación sobrevenidas al cegarse el río. Pero la gran diosa de Efeso ni aun así abandonó sus reclamos. Todavía en nuestro tiempo se le apareció, como Santa Virgen, a una piadosa muchacha alemana, - Véase también el poema de Goethe (Sophienausgabe, 2, pág. 195). [Este poema, que lleva el mismo título que el trabajo de Freud, versa sobre un viejo orfebre de Efeso que trabaja imperturbable en medio de los acontecimientos que se desarrollan en las calles de la ciudad.] ** Hechos de los Apóstoles, xix.
A.E. XIII: 83 n. 7
En Totem y Tabú, luego de una página en la que hace referencia a los procedimientos mágicos en relación con las imágenes:
"La prohibición bíblica de hacer imágenes de seres vivos no brotaba por cierto de una desautorización primaria de las artes plásticas, sino que estaba destinada a restar un instrumento a la magia, prohibida por la religión hebrea"
A.E. XIII:235-7
"He aquí los pasajes de la Sagrada Escritura donde se relata la conducta de Moisés en la escena del Becerro de Oro (pido disculpas por servirme, anacrónicamente, de la versión de Lutero) (ver nota):
(II. B. {Exodo} Cap. 32.) «7) Pero el Señor habló a Moisés: Anda, desciende; pues tu pueblo, a quien tú has conducido desde el país de los egipcios, se ha corrompido. 8) Se han apresurado a transitar por el camino que yo les he prohibido, Se han hecho un gran becerro de metal fundido, y lo han adorado, y le han hecho sacrificios, y han dicho: Estos son tus dioses, Israel, que te han guiado desde el país de los egipcios. 9) Y el Señor habló a Moisés: Veo que es un pueblo terco. 10) Ahora deja que descargue mí cólera sobre ellos, y los aniquile; y yo quiero hacer de ti un gran pueblo. 11) Pero Moisés le suplicó al Señor, su Dios, y habló: ¡Ah, Señor!, ¿por qué quieres descargar tu cólera sobre tu pueblo, al cual con fuerza grande y poderosa mano has guiado desde el país de los egipcios? ( ... )
»14) Entonces el Señor se arrepintió del mal con el que amenazaba a su pueblo. 15) Moisés se volvió y descendió del monte, y tenía en su mano dos tablas del testimonio, y estaban escritas de los dos lados. 16) Y Dios mismo las había hecho, y El mismo había grabado lo que en ellas estaba escrito. 17) Cuando Josué oyó la algarabía del pueblo, que clamaba, dijo a Moisés: Hay una algarabía en el campamento como si pelearan. 18) El respondió: No es la algarabía que arman unos con otros los que vencen y los que son derrotados, sino que oigo la algarabía de una danza de triunfo. 19) Pero cuando se aproximó al campamento y vio el becerro y las rondas, se encolerizó, y arrojó las Tablas de su mano, y las hizo pedazos monte abajo. 20) Y tomó el becerro que ellos habían fabricado, y lo fundió en el fuego, y lo convirtió en polvo, y lo espolvoreó en agua, y lo dio a beber a los hijos de Israel. ( ... )
»30) Por la mañana, Moisés habló al pueblo: Habéis cometido un gran pecado; ahora subiré hasta donde el Señor, acaso quiera perdonar vuestros pecados. 31) Cuando Moisés hubo acudido ante el Señor, habló: ¡Ah! El pueblo ha cometido un gran pecado, y se han fabricado unos dioses de oro. 32) Ahora perdónales sus pecados; si no lo haces, táchame a mí también de tu libro, que has escrito. 33) El señor habló a Moisés: ¿Qué? Yo quiero tachar de mi libro a quien peca contra mí. 34) Anda pues, y guía al pueblo adonde te he dicho. Ve, mi ángel marchará delante de ti. Yo castigaré sus pecados cuando llegue mi tiempo de castigarlos. 35) Entonces el Señor castigó al pueblo que había fabricado el becerro, que Aarón había fabricado»."
A.E. XIV: 55 n.*
A.E. XV: 147-8. Cantar de los cantares,
A.E. XVII: 222 y n.* 223, 225 y n. **, 226, 246.
A.E. XVIII: 76 n. 9, 87 y n., 90.
A.E. XIX: 15 n. *.
A.E. XX: 8, 63.
A.E. XXI: 167-8.
A.E. XXII: 7 n. *, 166.
A.E. XXIII: 7-8, 15n., 25-9, 31-5, 39-43, 46-8, 55, 58, 59 n. 3, 63
A.E. VI: 180 n. 37, Eclesiastés
DIE BABYLONISCHE TALMUD. Traducción de Lazarus Goldschmidt. 1929.12 vols. (Un comentario resumido de internet, no es el texto original)
BOOK OF RIGHTS, A.E. XIII: 53
CORAN, A.E. XXII: 166
HERO Y LEANDRO, A.E. VI: 238
HOLINSHED´S CHRONICLES A.E. XIV: 328-9
HOMERO Y HESIODO, JUSTA ENTRE. A.E. VIII: 55 y n. 52
KALEWIPOEG (saga épica estonia), A.E. XII: 308
GESTA ROMANORUM, A.E. XII: 307-8
LA CHANSON DE ROLAND. Publiée d'aprés le manuscrit d'Oxford. Translated by Joseph Bédier. Paris. 1922. 2 vols. (The Freud Library, H. Trosman y Roger Dennis Simmons)
LE ROMAN DE TRISTAN ET ISEULT. Translated by Joseph Bédier. 1900. (The Freud Library, H. Trosman y Roger Dennis Simmons)
BOOK OF MARTYRS/ Libro de los mártires (leyendas del período del alto alemán medio), A.E. VI: 111 [es una cita que toma Freud de Marcell Eibenschütz para ejemplo de un acto fallido en la datación de un escrito.Pero no es un libro que figure en la biblioteca de Freud ni hay certeza alguna de que lo haya leído].
LIBRO DE LOS MUERTOS, A.E. XV: 147. The book of the dead. An English translation of the chapters, hymns of the Theban Recension, with introduction, notes by E.A. Wallis Budge. 1901. 3 vols.
MAHABHARATA (saga épica hindú), A.E. XXIII: 11 n. 9
MELUSINA, LEYENDA DE., A.E. IX: 103 y n, 2
LAS MIL Y UNA NOCHES A.E. X: 217
NIBELUNGOS, A.E. V: 510 y n. 7; A.E. VI: 193. 18: 162n.
O DU SELIGE O DU FRÖLICHE, canción de Navidad: A.E. V, 419 n22.
RENARD EL ZORRO O MAESE RAPOSO,fábula medieval, también de La Fontaine y otros A.E. XVII: 24.
EL SASTRE Y EL LOBO, citado en el Hombre de los Lobos. En ese trabajo parece que es un cuento que el abuelo le contaba al paciente de niño, pero no está relacionado con los hermanos Grimm, sólo hay una confusión con El lobo y los siete cabritos y La Caperucita Roja, sí de esos autores. A.E. XII: 301. A.E. XVII: 30-4, 41, 42n., 45, 80 n22. A.E. XXII, 94