ESTA BIBLIOTECA DE FREUD

Dijo Freud “Si algún día se fundara una escuela superior psicoanalítica - cosa que hoy puede sonar fantástica-, debería enseñarse en ella mucho de lo que también se aprende en la facultad de medicina: junto a la psicología de lo profundo, que siempre será lo esencial, una introducción a la biología, los conocimientos de la vida sexual con la máxima extensión posible, una familiarización con los cuadros clínicos de la psiquiatría. Pero, por otro lado, la enseñanza analítica abarcaría disciplinas ajenas al médico y con las que él no tiene trato en su actividad: historia de la cultura, mitología, psicología de la religión y ciencia de la literatura. Sin una buena orientación en estos campos, el analista quedaría inerme frente a gran parte de su material”. ("Pueden los legos ejercer el análisis"(A.E. tomo XX, pág. 230)

La biblioteca de Freud es una muestra de la diversidad de fuentes que intervinieron en sus concepciones, algunas de ellas pueden ser vistas como muy lejanas a la obra, pero todas están en los fundamentos culturales del creador del psicoanálisis.

Las fuentes a las que recurriremos para la búsqueda de este material es, en principio, la propia obra freudiana y su bibliografía, pero también sus diversos epistolarios y consultas con diversos autores y con la lista que dispone el Freud Museum.

Luego del título de cada libro he consignado, en los casos en que fue posible, los datos acerca de su ubicación en la obra de Freud y el sentido en que fue usado por él.
La sigla A.E. está referida a Amorrurtu Editores, la numeración romana que le sigue se refiere al tomo y el número luego de la coma indica la página.
P.ej, en una de las citas de La Biblia: AE. IV, 144: el cumplimiento de deseos en los sueños: Isaías, 29:8. “Pues así como un hambriento sueña que come, pero cuando despierta su alma sigue vacía; y así como un sediento sueña que bebe, pero cuando despierta está extenuado y sediento...” ,

Cómo me orienté para conformar el índice de esta biblioteca?
En primer lugar acudí a la ayuda del que figura en la Standard Edition, confeccionado por Strachey.
Luego a Trossman y Simmons, quienes en ‘The Freud Library’ publican una lista de la biblioteca que permanece en Marsfield Gradens 20, Londres.
Se agregó la lista del New York State Psychiatric Institut, que son los libros rescatados por Shatzky de un librero de Viena luego que Freud se deshiciera de gran parte de su biblioteca por la huída a Londres.
A esto se agregó un rastreo del epistolario de Freud: con Martha Bernays, Ferenczi, Jung, Abraham, Biswanger, Groddeck, Zweig, Silberstein, Fliess, etc, y Correspondencia publicada por Biblioteca Nueva, a cargo de Nicolás Caparrós. También tomé como referencia distintas biografías de Freud como la de Jones, Gay, etc.

Este índice incluye novelas, obras de teatro, poesías, cuentos, leyendas populares, historia, historia de los mitos, leyendas y sagas tradicionales y religiones, clásicos de la antigüedad grecorromana, obras medievales, etc.
También aparecen algunas obras de filosofía, ciencia e historia de la ciencia de distintas épocas.
En la medida que pueda iré incluyendo las circunstancias en que aparece aludida la referencia bibliográfica.
He preferido no incluír trabajos psicoanalíticos.

Espero que este ofrecimiento contribuya a una mejor comprensión de la obra freudiana.

ANONIMO

GILGAMESH Y EABANI (O ENDIKU en la literatura moderna).



Citado en la carta que Freud le envía a Jung desde Viena el 13 de octubre de 1911.
"Le envío, a su soledad militar la adjunta contribución a nuestras conversaciones sobre Gilgamesh y Eabani, un hombre y su grosera sensualidad, llama la atención que una pareja así, consistente en un miembro más distinguido y otro más vulgar (casi siempre hermanos), constituyan un motivo constante en la historia de las leyendas y de la literatura. El último gran representante de este tipo es Don Quijote, con su Sancho Panza. En cuanto a figuras mitológicas, se incluyen aquí en primer término, los Dioscuros (uno mortal, el otro inmortal) y tantas parejas de hermanos y gemelos, como ejemplo de los cuales ha de considerarse a Rómulo y Remo. Uno de ellos es siempre más débil y muere más tempranamente que el otro. Este antiquísimo motivo de la pareja de hermanos desiguales ha servido también en el Gilgamesh para exponer la relación de un hombre con su libido"
Correspondencia de Sigmund Freud, Tomo III, pág. 320, Ed. Biblioteca Nueva
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¡AY DE MI ALHAMA! (romance anónimo español),

Citado en Carta a Romain Rolland, en A.E. XXII:219
"Para mi propósito me bastará retomar dos caracteres universales de los fenómenos de enajenación. El primero es que todos sirven a la defensa; quieren mantener algo alejado del yo, desmentirlo. Ahora bien: de dos lados acuden al yo elementos que pueden reclamar la defensa: del mundo exterior objetivo (real) y del mundo interior de los pensamientos y mociones que afloran en el yo. Acaso esta alternativa recubra el distingo entre las enajenaciones propiamente dichas y las despersonalizaciones. Existe una abundancia extraordinaria de métodos -mecanismos decimos- de los que nuestro yo se vale para dar trámite a sus tareas defensivas. Alguien allegado a mi está redactando un trabajo que se ocupa del estudio de esos métodos de defensa: mi hija, la analista de niños, está escribiendo justamente un libro sobre ese tema. Del más primitivo y radical de estos métodos, la «represión» (esfuerzo de desalojo), partio nuestra profundización en la psicopatología. Entre la represión y la defensa (que debe llamarse normal) frente a lo penoso-insoportable, mediante admisión, reflexión, juicio y acción acorde a fines, se extiende toda una serie de comportamientos del yo, de carácter patológico más o menos nítido. ¿me es lícito detenerme a considerar un caso límite de este tipo de defensa? Usted conoce el famoso romance-lamento de los moros españoles, ¡Ay de mi Alhama!, que refiere el modo en que el rey Boabdil tomó la noticia de la caída de esa ciudad. Vislumbra que esa pérdida significa el fin de su reinado. Pero , resuelve tratar la noticia como . Los versos dicen:

Cartas le fueron venidas

de que Alhama era ganada.

Las cartas echó en el fuego

y al mensajero matara.

Se colige fácilmente que en esta conducta del rey cooperó la necesidad de salir al paso de su sentimiento de impotencia. Quemando las cartas y matando al mensajero procura mostrar todavía la plenitud de su poder."

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LA BIBLIA
Citado en:

La carta a Martha Bernays del 23 de agosto de 1883, desde Viena, haciendo referencia a las ilustraciones de Gustav Doré sobre El Quijote.


" (...) Sin embargo, puedo imaginarme cuán maravillosos serán sus dibujos para Orlando Furioso, obra que está hecha a la medida de Doré, y también algunos pasajes de la misma Biblia, es decir, los legendarios y heroicos."
Correspondencia de Sigmund Freud, Tomo I, pág. 284, Ed. Biblioteca Nueva

A.E. I: 302 y n. 191.


"Si yo estuviera desazonado, confuso, desfalleciente, dudas así podrían interpretarse como fenómenos de cansancio. Pero como mi estado es el opuesto, tengo que admitirlas como el resultado de un trabajo intelectual honesto y vigoroso, y enorgullecerme por ser capaz de una crítica así luego de semejante profundización. ¿Y sí estas dudas no fuesen sino un episodio en el progreso hacia un conocimiento ulterior?
Cosa notable es también que falte todo sentimiento de bochorno, para el cual podría haber ocasión. Sin duda no lo contaré en Dan, ni hablaré de ello en Ascalón, en la tierra de los filisteos; pero, ante ti y ante mí mismo tengo, en verdad, más el sentimiento de un triunfo que el de una derrota (lo cual, empero, no es correcto). "
[En esta carta, Freud anuncia por primera vez (aparte de una insinuación en la Carta 67) sus dudas acerca de la teoría de la etiología traumática de las neurosis, teoría que había sostenido durante los cinco años anteriores, como mínimo (cf su carta a Breuer (1941a) del 29 de junio de 1892). Cuando más adelante, en su Presentación autobiográfica (1925d), AE, 20, pág, 32, se refirió a su descubrimiento de este error, señaló que «pronto se habría vuelto funesto para toda mi labor». Trascurrirían en verdad ocho años antes de que lo divulgase por las calles de Ascalón -en el segundo de los Tres ensayos de teoría sexual (1950d), AE, 7, pág. 173-, demora tal vez atribuible en parte a que sus dudas no habían desaparecido. Sea como fuere, hay motivos para suponer que estuvo lejos de abandonar por completo la teoría traumática en los meses posteriores a la redacción de esta carta; véase la Carta 75, del 14 d noviembre de 1897, así como la Carta 84, del 10 de marzo del año siguiente, y «La sexualidad en la etiología de las neurosis» (1898a), AE, 3, pág. 273. Es probable que sus incertidumbres sólo se disiparan con el cabal hallazgo de la índole dinámica de las mociones pulsionales sexuales presentes en la infancia, y con la comprobación plena de que las fantasías pueden obrar con toda la fuerza de las vivencias reales. Hago un amplio comentario sobre todo este tema en una nota al pie de la 33º de las Nuevas conferencias de introducción al psicoanálisis (1933a), AE, 22, pág. 112. Esa nota corresponde a un pasaje en el que Freud retoma la etiología traumática, aunque bajo una forma muy diferente.]

A.E. IV: 119, 144n.
El mundo de los profanos se empeñó entonces, desde siempre, en «interpretar» al sueño, y para ello recurrió a dos métodos diferentes por su esencia. El primero de esos procedimientos toma en consideración todo el contenido onírico y busca sustituirlo por otro contenido, comprensible y en algunos respectos análogo. Es la interpretación simbólico de los sueños; desde luego, de antemano fracasa en aquellos sueños que aparecen no meramente incomprensibles, sino, además, confusos. Un ejemplo de ese procedimiento es la explicitación que según la Biblia hizo José del sueño del Faraón. Siete vacas gordas, después de las cuales vendrían siete vacas flacas que se las comerían: he ahí el sustituto de la profecía de siete años de hambruna en Egipto, que consumirían todos los excedentes dejados por siete años de buenas cosechas. La mayoría de los sueños artificiales creados por los literatos se guían por una tal interpretación simbólica, pues reflejan el pensamiento concebido por ellos bajo un disfraz en un todo acorde con los caracteres de nuestros sueños, tal como la experiencia nos los da a conocer. La opinión según la cual el sueño se ocuparía preferentemente del futuro, cuya vislumbrada configuración anticiparía -un resto del significado profético que antaño se atribuía a los sueños, es después motivo para que el sentido del sueño, descubierto por vía de interpretación simbólica, se traslade al futuro mediante un «será».
NOTA: Weygandt (1893, pág. 41) conocía también la existencia de los sueños de sed, pues dice: «Justamente la sensación de sed es percibida con mayor precisión que todas: produce siempre la representación de saciarla. El modo en que el sueño la representa es múltiple y su forma específica deriva de algún recuerdo próximo. En estos casos es también un fenómeno general la desilusión, inmediata a la representación de extinguir la sed, por el escaso efecto del supuesto refrescamiento». No obstante, Weygandt descuida el carácter universal de la reacción del sueño frente al estímulo. El hecho de que otras personas, atacadas de noche por la sed, despierten sin soñar antes no implica objeción alguna a mi experimento, sino que las caracteriza como malos durmientes. - [Agregado en 1914:] Véase, a este respecto, Isaías, 29:8: «Pues así como un hambriento sueña que come, pero cuando despierta su alma sigue vacía; y así como un sediento sueña que bebe, pero cuando despierta está extenuado y sediento...».

A.E. IV / 338-9.
"Ya el sueño bíblico del Faraón, el sueño de las mieses y las vacas interpretado por José, era de este tipo. En Josefo (Antiquilates Judaicae {Antigüedades judías}, libro 11, capítulos 5 y 6) lo encontramos relatado con más detalle. Después que el rey contó el primer sueño, dijo: «Luego de esta primera visión onírica desperté inquieto y me puse a reflexionar sobre lo que pudiera significar, pero estando en eso volví a dormirme poco a poco y tuve un segundo sueño, mucho más extraño, que me infundió un terror y me provocó una confusión todavía mayores». Escuchado el relato del sueño, dijo José: «Tu sueño, ¡oh rey!, es por su apariencia otro, pero las dos visiones tienen un solo significado»."

A.E. V: 352, Cantar de los cantares;
"Por cierto, conozco pacientes que han conservado el simbolismo arquitectónico para el cuerpo y para los genitales (el interés sexual, a buen seguro, va mucho más allá del ámbito de los genitales externos), y para quienes pilares y columnas significan piernas (como en el Cantar de los Cantares), toda puerta sugiere uno de los orificios del cuerpo («agujero»), y las cañerías, el aparato urinario. Pero con la misma facilidad se escoge el círculo de representaciones de la vida, vegetal o el de la cocina para esconder imágenes sexuales;" en el caso del primero, los usos lingüísticos tienen ya preparado, y con gran riqueza, el precipitado de comparaciones de la fantasía que provienen de los tiempos más remotos (la «viña» del Señor, las «semillas», el jardín » de la doncella en el Cantar de los Cantares). Con alusiones en apariencia inocentes a las prácticas culinarias pueden pensarse y soñarse los detalles más desagradables o íntimos de la vida sexual, y los síntomas de la Histeria no podrán ser interpretados si se olvida que lo cotidiano y lo trivial pueden, procurar el mejor escondrijo a los símbolos sexuales."


A.E. V:384-5,

"Entre ese estrato infantil, más profundo, y el más superficial que se ocupa de los planes diurnos del estadista puede señalarse todavía un estrato intermedio que mantiene relación con los otros dos. Todo el hecho, la salvación milagrosa de un aprieto después de golpear la roca y de invocar el auxilio de Dios, se parece llamativamente a una escena bíblica, aquella en que Moisés, golpeando la roca, hizo brotar el agua para los sedientos hijos de Israel. Admitiremos sin vacilar que Bismarck, que provenía de un hogar protestante en el que la Biblia era reverenciada, conocía al dedillo ese pasaje. Y no le fue difícil a Bismarck, en aquella época de conflictos, compararse con Moisés, el guía de su pueblo, que quiere liberar a este pero recibe en pago la sedición, el odio y la ingratitud. Por esa vertiente el pasaje bíblico pudo apuntalarse en los deseos actuales. Por otro lado, contiene muchos detalles que se prestan bien a que los use la fantasía masturbadora. Contraviniendo el mandato de Dios, empuña Moisés el bastón y el Señor lo castiga por esa trasgresión anunciándole que morirá sin pisar la Tierra Prometida. La prohibición de empuñar el bastón —de carácter inequívocamente fálico en el sueño—, la producción de algo líquido después de golpear con él y la amenaza de muerte: he ahí, reunidos, los principales elementos de la masturbación infantil. Interesante es la elaboración que, por mediación del pasaje bíblico, ha soldado esas dos imágenes heterogéneas, la una proveniente de la psique del genial estadista y la otra de las mociones del alma infantil primitiva, consiguiendo eliminar de pasada todos los aspectos penosos. Que empuñar el bastón es un acto prohibido, levantisco, viene indicado apenas, simbólicamente, por ser la mano izquierda la que lo hace. En el contenido manifiesto del sueño, empero, se invoca a Dios, como para aventar por vía de ostentación cualquier sospecha de algo prohibido o furtivo. De los dos anuncios que hizo Dios a Moisés, que vería la Tierra Prometida mas no la pisaría, el primero se figura nítidamente como cumplido ("un panorama de colinas y bosques"), pero el segundo, penoso en extremo, ni se menciona. El agua probablemente se ofreció en sacrificio a la elaboración secundaria [cf. págs. 485 y sigs.], que se empeñó con éxito en unificar esta escena con la anterior; en lugar de brotar agua, se desmorona la roca misma."

A.E. V: 481 n. 28,

"Desde luego, unos años antes yo tuve ese mismo deseo de ocupar un lugar que dejaran libre, y aun fue en mí más ardiente; dondequiera que en el mundo hay jerarquía y promoción, está abierto el camino para la sofocación de unos menguados deseos. El príncipe Hal, de Shakespeare, ni siquiera frente al lecho de su padre enfermo pudo sustraerse a la tentación
de probar una vez cómo le iba la corona. Pero, como es comprensible, el sueño castiga este deseo inmisericorde, no en mí, sino en él. NOTA: Llamará la atención que el nombre Josef {José} desempeñe un papel tan grande en mis sueños (véase el sueño sobre mi tío). Mi yo puede esconderse con particular facilidad tras las personas que lo llevan, pues José se llamaba también el intérprete de sueños famoso por la Biblia."

A.E. V: 574 y n. 7, acá menciona la Biblia de Phipippson

"Yo mismo no he tenido ningún genuino sueño de angustia desde hace décadas. De cuando tenía siete u ocho años recuerdo uno, que sometí a la interpretación treinta años después. Fue muy vivido y me mostró a la madre querida con una expresión durmiente, de extraña calma en su rostro, que era llevada a su habitación y depositada sobre el lecho por dos (o tres) personajes con pico de pájaro. Desperté llorando y gritando, y turbé el sueño de mis padres. A las figuras con pico de pájaro, muy alargadas y curiosamente vestidas, las había tomado de las ilustraciones de la Biblia de Philippson;' creo que eran dioses con cabeza de gavilán, del bajorrelieve de una tumba egipcia "

A.E. VII: 48,

"Por la vía así facilitada fluye la excitación desde su nueva fuente hacia el lugar anterior de la descarga, y el síntoma se asemeja, según la expresión del Evangelio, a un odre viejo que es llenado con vino nuevo. Por más que siguiendo estas elucidaciones la parte somática del síntoma histérico aparezca como el elemento más permanente, de más difícil sustitución, y la psíquica como el más mudable, el más fácil de subrogar, no se infiera de esa relación una jerarquía entre ambas. Para la terapia psíquica, la parte psíquica es en todos los casos la más importante."

A.E. VII:206. [Nota agregada en 1920]

"(...) Se ha dicho con acierto que el complejo de Edipo es el complejo nuclear de las neurosis, la pieza esencial del contenido de estas. En él culmina la sexualidad infantil, que, por sus consecuencias, influye decisivamente sobre la sexualidad del adulto. A todo ser humano que nace se le plantea la tarea de dominar el complejo de Edipo; el que no puede resolverla, cae en la neurosis. El progreso del trabajo psicoanalítico ha destacado con trazos cada vez más nítidos esta importancia del complejo de Edipo; su reconocimiento ha pasado a ser el shibbólet que separa a los partidarios del análisis de sus oponentes." {Alude a Jueces, 12:5-6; los galaaditas distinguían a sus enemigos, los efraimitas, porque estos no podían pronunciar «Shibbólet»; decían «Sibbólet».}

A.E. X: 204n.


"Contemporáneamente a su religiosidad se había instituido unas plegarias que poco a poco le fueron insumiendo hasta una hora y media, porque en las fórmulas simples se inmiscuía algo que las trastornaba hacia lo contrario; por ejemplo, «Dios —no— lo proteja». (Balaam invertido.)"' Lo esclarezco sobre la inseguridad básica de todos los métodos de reconfortamiento, porque poco a poco lo combatido se infiltra en ellos, cosa que él confirma."
{El rey de Moab pagó al profeta Balaam para que maldijera a los hebreos, y en vez de ello los bendijo por orden de Dios. Véase Números, 22-24.}

A.E. XI:175 y n.

"El varón dejará a su padre y a su madre -según el precepto bíblico - y se allegará a su mujer; así quedan conjugadas ternura y sensualidad."

<> Génesis, 2:24

A.E. XI: 202-3.

"No quiero objetar la explicación de Sadger sobre la razón por la cuál Judith, que según el relato bíblico había enviudado, tenía que convertirse en viuda virgen. Invoca el propósito de la fantasía infantil de desmentir el comercio sexual entre los padres y convertir a la madre en virgen intacta"

A.E. XII: 366-7.
"Hacia el 54 de nuestra era, el apóstol Pablo llegó a Efeso para residir allí varios años. Predicó, hizo milagros y se conquistó muchos partidarios entre el pueblo. Perseguido y acusado por los judíos, se separó de ellos y fundó una comunidad cristiana independiente. Al difundirse su enseñanza, se vio perjudicado el gremio de los orfebres, que para los fieles y peregrinos de todo el mundo habían fabricado recuerdos del lugar santo, pequeñas imágenes de Artemisa y de su templo. Pablo era un judío demasiado severo para dejar subsistir bajo otro nombre a la antigua divinidad junto a la suya, para rebautizarla como lo habían hecho los conquistadores
jónicos con la diosa Oupis. Así, los piadosos artesanos y artistas de la ciudad no pudieron menos que temer por su diosa y por su profesión. Se sublevaron, y al grito, incesantemente
repetido, de «¡Grande es Diana Efesia!», acudieron, por la avenida Arcadia, al teatro, donde su jefe Demetrio pronunció un discurso incendiario contra los judíos y contra Pablo. Sólo tras arduo trabajo consiguieron las autoridades detener la revuelta, declarando que la majestad
de la gran diosa era inatacable y estaba por encima de cualquier agravio**.La iglesia de Efeso fundada por Pablo no le permaneció fiel por largo tiempo. Cayó bajo el influjo de un cierto Juan, cuya personalidad ha planteado difíciles problemas a la crítica. Acaso fue el autor del Apocalipsis, que rebosa de invectivas contra el apóstol Pablo. La tradición lo identifica con
el apóstol Juan, a quien se atribuye el cuarto evangelio. De acuerdo con este, Jesús, crucificado, dijo a su discípulo predilecto, señalando a María: «Mira, esa es tu madre», y desde ese momento Juan llevó consigo a María. Entonces, si él se había dirigido a Efeso, también María llegó con él. Y, en verdad, en Efeso se erigió, junto a la iglesia del apóstol, la
primera basílica en honor a la nueva divinidad materna de los cristianos, de cuya existencia hay testimonios ya en el siglo IV. La ciudad tuvo de nuevo a su gran diosa; excepto el nombre, poco había cambiado. También los orfebres volvieron a encontrar trabajo, creando imágenes del templo y de la divinidad para los nuevos peregrinos; sólo que la virtud de Artemisa, que se expresaba en su atributo de (...), pasó a un San Artemidoro, quien cuidó ahora de las mujeres en trance de dar a luz. Vinieron luego la conquista de la ciudad por el Islam y, por último, su sepultamiento y devastación sobrevenidas al cegarse el río. Pero la gran diosa de Efeso ni aun así abandonó sus reclamos. Todavía en nuestro tiempo se le apareció, como Santa Virgen, a una piadosa muchacha alemana, - Véase también el poema de Goethe (Sophienausgabe, 2, pág. 195). [Este poema, que lleva el mismo título que el trabajo de Freud, versa sobre un viejo orfebre de Efeso que trabaja imperturbable en medio de los acontecimientos que se desarrollan en las calles de la ciudad.] ** Hechos de los Apóstoles, xix.

A.E. XIII: 83 n. 7

En Totem y Tabú, luego de una página en la que hace referencia a los procedimientos mágicos en relación con las imágenes:

"La prohibición bíblica de hacer imágenes de seres vivos no brotaba por cierto de una desautorización primaria de las artes plásticas, sino que estaba destinada a restar un instrumento a la magia, prohibida por la religión hebrea"

A.E. XIII:235-7

"He aquí los pasajes de la Sagrada Escritura donde se relata la conducta de Moisés en la escena del Becerro de Oro (pido disculpas por servirme, anacrónicamente, de la versión de Lutero) (ver nota):

(II. B. {Exodo} Cap. 32.) «7) Pero el Señor habló a Moisés: Anda, desciende; pues tu pueblo, a quien tú has conducido desde el país de los egipcios, se ha corrompido. 8) Se han apresurado a transitar por el camino que yo les he prohibido, Se han hecho un gran becerro de metal fundido, y lo han adorado, y le han hecho sacrificios, y han dicho: Estos son tus dioses, Israel, que te han guiado desde el país de los egipcios. 9) Y el Señor habló a Moisés: Veo que es un pueblo terco. 10) Ahora deja que descargue mí cólera sobre ellos, y los aniquile; y yo quiero hacer de ti un gran pueblo. 11) Pero Moisés le suplicó al Señor, su Dios, y habló: ¡Ah, Señor!, ¿por qué quieres descargar tu cólera sobre tu pueblo, al cual con fuerza grande y poderosa mano has guiado desde el país de los egipcios? ( ... )

»14) Entonces el Señor se arrepintió del mal con el que amenazaba a su pueblo. 15) Moisés se volvió y descendió del monte, y tenía en su mano dos tablas del testimonio, y estaban escritas de los dos lados. 16) Y Dios mismo las había hecho, y El mismo había grabado lo que en ellas estaba escrito. 17) Cuando Josué oyó la algarabía del pueblo, que clamaba, dijo a Moisés: Hay una algarabía en el campamento como si pelearan. 18) El respondió: No es la algarabía que arman unos con otros los que vencen y los que son derrotados, sino que oigo la algarabía de una danza de triunfo. 19) Pero cuando se aproximó al campamento y vio el becerro y las rondas, se encolerizó, y arrojó las Tablas de su mano, y las hizo pedazos monte abajo. 20) Y tomó el becerro que ellos habían fabricado, y lo fundió en el fuego, y lo convirtió en polvo, y lo espolvoreó en agua, y lo dio a beber a los hijos de Israel. ( ... )

»30) Por la mañana, Moisés habló al pueblo: Habéis cometido un gran pecado; ahora subiré hasta donde el Señor, acaso quiera perdonar vuestros pecados. 31) Cuando Moisés hubo acudido ante el Señor, habló: ¡Ah! El pueblo ha cometido un gran pecado, y se han fabricado unos dioses de oro. 32) Ahora perdónales sus pecados; si no lo haces, táchame a mí también de tu libro, que has escrito. 33) El señor habló a Moisés: ¿Qué? Yo quiero tachar de mi libro a quien peca contra mí. 34) Anda pues, y guía al pueblo adonde te he dicho. Ve, mi ángel marchará delante de ti. Yo castigaré sus pecados cuando llegue mi tiempo de castigarlos. 35) Entonces el Señor castigó al pueblo que había fabricado el becerro, que Aarón había fabricado»."

A.E. XIV: 55 n.*
A.E. XV: 147-8. Cantar de los cantares,
A.E. XVII: 222 y n.* 223, 225 y n. **, 226, 246.
A.E. XVIII: 76 n. 9, 87 y n., 90.
A.E. XIX: 15 n. *.
A.E. XX: 8, 63.
A.E. XXI: 167-8.
A.E. XXII: 7 n. *, 166.
A.E. XXIII: 7-8, 15n., 25-9, 31-5, 39-43, 46-8, 55, 58, 59 n. 3, 63
A.E. VI: 180 n. 37, Eclesiastés

DIE BABYLONISCHE TALMUD. Traducción de Lazarus Goldschmidt. 1929.12 vols. (Un comentario resumido de internet, no es el texto original)

BOOK OF RIGHTS, A.E. XIII: 53

CORAN, A.E. XXII: 166

HERO Y LEANDRO, A.E. VI: 238

HOLINSHED´S CHRONICLES A.E. XIV: 328-9

HOMERO Y HESIODO, JUSTA ENTRE. A.E. VIII: 55 y n. 52

KALEWIPOEG (saga épica estonia), A.E. XII: 308

GESTA ROMANORUM, A.E. XII: 307-8

LA CHANSON DE ROLAND. Publiée d'aprés le manuscrit d'Oxford. Translated by Joseph Bédier. Paris. 1922. 2 vols. (The Freud Library, H. Trosman y Roger Dennis Simmons)

LE ROMAN DE TRISTAN ET ISEULT. Translated by Joseph Bédier. 1900. (The Freud Library, H. Trosman y Roger Dennis Simmons)

BOOK OF MARTYRS/ Libro de los mártires (leyendas del período del alto alemán medio), A.E. VI: 111 [es una cita que toma Freud de Marcell Eibenschütz para ejemplo de un acto fallido en la datación de un escrito.Pero no es un libro que figure en la biblioteca de Freud ni hay certeza alguna de que lo haya leído].

LIBRO DE LOS MUERTOS, A.E. XV: 147. The book of the dead. An English translation of the chapters, hymns of the Theban Recension, with introduction, notes by E.A. Wallis Budge. 1901. 3 vols.

MAHABHARATA (saga épica hindú), A.E. XXIII: 11 n. 9

MELUSINA, LEYENDA DE., A.E. IX: 103 y n, 2

LAS MIL Y UNA NOCHES A.E. X: 217

NIBELUNGOS, A.E. V: 510 y n. 7; A.E. VI: 193. 18: 162n.

O DU SELIGE O DU FRÖLICHE, canción de Navidad: A.E. V, 419 n22.

RENARD EL ZORRO O MAESE RAPOSO,fábula medieval, también de La Fontaine y otros A.E. XVII: 24.

EL SASTRE Y EL LOBO, citado en el Hombre de los Lobos. En ese trabajo parece que es un cuento que el abuelo le contaba al paciente de niño, pero no está relacionado con los hermanos Grimm, sólo hay una confusión con El lobo y los siete cabritos y La Caperucita Roja, sí de esos autores. A.E. XII: 301. A.E. XVII: 30-4, 41, 42n., 45, 80 n22. A.E. XXII, 94





ANDERSEN, HANS CHRISTIAN

BILDERBUCH OHNE BILDER /LOS CUENTOS DE ANDERSEN. A.E. II: 54 El Vestido nuevo del emperador , A.E. I: 300 n. 184; A.E. IV: 254

AICHHORN,A.

JUVENTUD DESCARRIADA. [Prólogo escrito por Freud] A.E. X, 117; A.E. XIX, 296/8; A.E. XXI, 126; A.E. XXII, 136, 139; A.E. XXIII, 249.

ADLER, ALFRED

EL CARACTER NEUROTICO. A.E. XIV, 54; A.E. XVI, 346.